SUEÑO Y RITMOS BIOLÓGICOS
INTRODUCCIÓN
El sueño es un estado fisiológico de autorregulación y reposo uniforme de un organismo.
Las necesidades de sueño varían según la edad. El niño recién nacido duerme casi todo el día, con una proporción próxima al 50 por ciento del denominado sueño «activo», que es el equivalente del sueño MOR. A lo largo de la lactancia los períodos de vigilia son progresivamente más prolongados y se consolida el sueño de la noche; además, la proporción de sueño MOR desciende al 25-30 %, que se mantendrá durante toda la vida. A la edad de 1-3 años el niño ya sólo duerme una o dos siestas. Entre los 4-5 años y la adolescencia los niños son hipervigilantes, muy pocos duermen siesta pero tienen un sueño nocturno de 9-10 horas bien estructurado en 5 ciclos o más. En los individuos jóvenes reaparece en muchos casos la necesidad fisiológica de una siesta a mitad del día. La necesidad de sueño en un adulto puede oscilar entre 5 y 9 horas. Asimismo, varía notablemente el horario de sueño entre noctámbulos y madrugadores. En épocas de mucha actividad intelectual o de crecimiento o durante los meses del embarazo, puede aumentar la necesidad de sueño, mientras que el estrés, la ansiedad o el ejercicio físico practicado por la tarde pueden reducir la cantidad de sueño.
Las necesidades de sueño varían según la edad. El niño recién nacido duerme casi todo el día, con una proporción próxima al 50 por ciento del denominado sueño «activo», que es el equivalente del sueño MOR. A lo largo de la lactancia los períodos de vigilia son progresivamente más prolongados y se consolida el sueño de la noche; además, la proporción de sueño MOR desciende al 25-30 %, que se mantendrá durante toda la vida. A la edad de 1-3 años el niño ya sólo duerme una o dos siestas. Entre los 4-5 años y la adolescencia los niños son hipervigilantes, muy pocos duermen siesta pero tienen un sueño nocturno de 9-10 horas bien estructurado en 5 ciclos o más. En los individuos jóvenes reaparece en muchos casos la necesidad fisiológica de una siesta a mitad del día. La necesidad de sueño en un adulto puede oscilar entre 5 y 9 horas. Asimismo, varía notablemente el horario de sueño entre noctámbulos y madrugadores. En épocas de mucha actividad intelectual o de crecimiento o durante los meses del embarazo, puede aumentar la necesidad de sueño, mientras que el estrés, la ansiedad o el ejercicio físico practicado por la tarde pueden reducir la cantidad de sueño.
¿POR QUÉ DORMIMOS?
Las dos principales explicaciones
de la función del sueño son que cumple una función adaptativa que proporciona
un período de restauración. El hecho de que todos los vertebrados duermansugiere que el sueño es algo más que una respuesta adaptativa. El sueño es un
fenómeno universal entre los vertebrados. Hasta donde sabemos, todos los
mamíferos y las aves duermen. Los reptiles también duermen, y los peces y los
anfibios entran en períodos de inactividad que probablemente pueden denominarse
sueño. Sin embargo, sólo los vertebrados de sangre caliente manifiestan un
auténtico sueño REM, con anatomía muscular, signos EEG de de desincronización
cortical y movimientos oculares rápidos.





Parece ser que el sueño es
imprescindible para sobrevivir. Esta afirmación se basa en el hecho de que el
sueño se da en algunas especies de mamífero
que aparentemente estarían mejor sin él.
En los seres humanos, los efectos
de varios días de privación de sueño incluyen distorsiones perceptivas y, en
ocasiones, leves alucinaciones y dificultad para realizar tareas que requieren una
concentración prolongada. Estos efectos sugieren que la privación de sueño
perjudica el funcionamiento cerebral.
Los animales a los que se priva de sueño
acaban por morir. Sus síntomas son un aumento de la temperatura corporal, del
metabolismo, ingesta voraz y pérdida de peso, pero no signos claro de una
respuesta de estrés.
La principal función del sueño no
parece ser darle al organismo una oportunidad para recuperarse del desgaste
sufrido durante las horas de vigilia. En lugar de ello, la función más
importante del sueño de ondas lentas (o sueño No REM) parece ser disminuir el
metabolismo del cerebro y darle la oportunidad de descansar. Algunas
investigaciones han demostrado que, en efecto, el sueño deondas lentas reduce
el metabolismo del cerebro y que un aumento de actividad mental puede ocasionar
un aumento del sueño de ondas lentas en la noche siguiente. El sueño REM puede
favorecer el desarrollo cerebral y el aprendizaje. Tanto el sueño REM como el
sueño de ondas lentas favorecen el aprendizaje; el sueño REM facilita el
aprendizaje no declarativo (procedimental o implícito); y el sueño de ondas
lentas el aprendizaje declarativo (explícito).
ACTIVIDAD MENTAL DURANTE EL SUEÑO
Aunque el sueño es un estado
durante el cual disminuye la respuesta a los estímulos ambientales, no es
exacto referirse a él como un estado de inconsciencia. No cabe duda de que la
conciencia durante el sueño es diferente a la conciencia durante la vigilia,
pero en el sueño se mantiene la consciencia. Por lo general, cuando nos
despertamos hemos olvidado lo que experimentábamos mientras dormíamos, por lo
que concluimos que no éramos conscientes. Sin embargo, cuando los
investigadores despiertan a sujetos que duermen, los relatos que estos hacen
dejan claro que tenían consciencia.
Varios autores han sugerido que
los movimientos oculares durante el sueño REM se relacionan con las imágenes
visuales que suceden mientras se sueña. Los movimientos de ojos son similares a
los que cabría esperar si los sujetos hubieran estado en realidad observando
tales acontecimientos. Los datos indican que determinados mecanismos cerebrales
que se activan durante un determinado sueño son los mismos que se activarían si
los acontecimientos estuvieran ocurriendo en realidad.
Por otro lado, aunque durante el
sueño REM suelen darse sueños narrativos, durante el sueño No REM también puede
darse actividad mental. Algunos de los sueños más terroríficos ocurren durante
el sueño de ondas lentas (No REM), sobre todo en la fase 4.
FASES DEL SUEÑO
Las técnicas neurofisiológicas de registro han permitido demostrar que el sueño no es un proceso homogéneo, sino que se organiza cíclicamente en varias fases. utilizando registros poligráficos (el electroencefalograma (EEG), el electrooculograma (EOG) y el electromiograma (EMG)), se observa que al dormir tenemos dos tipos de sueño: el NO REM y el REM.
El sueño NO REM:
Se divide a su vez en 4 fases. son las fases de relajación y descanso:
FASE 1: Es la transición inicial de vigilia a sueño. vuelve a darse si nos despertamos durante la noche, al dormirnos otra vez. En esta fase el cuerpo inicia una distensión muscular, la respiración se hace uniforme y la actividad cerebral se hace más lenta que durante el estado de vigilia. El sueño es ligero. Tiene una duración de entre 30 segundos y varios minutos en cada ciclo.
FASE 2: El dormir se hace menos superficial. La actividad cerebral se ralentiza más. Dura aproximadamente 1 hora cada ciclo.
FASE 3 y 4: Es la fase de sueño más profundo, durante la cual el cuerpo descansa más. También se denomina fase de sueño lento, porque la actividad cerebral las hondas son muy lentas. Cuando una persona está en esta fase, se necesitan fuertes estímulos táctiles y/o auditivos para despertarle.
El sueño REM:
En esta fase hay actividad onírica, es decir, es cuando soñamos. Esta fase debe su nombre a los movimientos oculares rápidos que se producen (Rapid, Eye, Movements). El EMG revela la desaparición del tono muscular, pero el resto de las funciones corporales y vegetativas se vuelven a activar. La tensión arterial, la frecuencia cardíaca, la respiratoria, la temperatura corporal y cerebral y el consumo de oxígeno, tienen niveles similares a los del estado de vigilia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario